Argentina es uno de los países que más producen carne considerada de máxima calidad.
La producción de carne bovina es una actividad con historia y tradición en Argentina. Mucho tienen que ver los miles de kilómetros cuadrados de pastos ricos en fibras y proteínas que este país posee.

El ganado se alimenta en un entorno completamente natural. Un novillo argentino que ha estado pastando durante 7 meses en estos potreros, llega a alcanzar 400 o 500 kilos, sin que se le proporcione algún tipo de hormonas para estimular el crecimiento.

Esta carne tiene una calidad nutricional inmejorable, rica en proteínas, minerales y vitaminas. Es una carne realmente tierna, además de su particular y sabroso sabor. Preparada a la plancha o a la parrilla es un manjar.
A los argentinos siempre les oirás decir que el “asado” es su plato favorito.